Aprendiendo por las malas (parte 2)

Buenos dias!

Hoy retomo lo que faltaba de la crónica sobre el torneo de Lugo del pasado fin de semana que daba comienzo en este artículo. Sin  darle más vueltas, seguimos con el tema.

ROUND 2

La segunda ronda del torneo la jugué contra Ramón y sus Ultrapitufos. Tengo la suerte de que, además de ser un jugador durísimo (este torneo se lo llevó él) es uno de mis mejores amigos desde la infancia, así que me tomé la partida con toda la calma del mundo y siendo consciente de que lo iba a tener más difícil todavía que contra Jano por la lista que llevaba.

Básicamente su ejército de Ultramar consta de un LR láser con martilleros, tres centugravs a los que se había unido un biblio, unos exploradores francotiradores con el sargento Telion, una capsula de desembarco con cinco veteranos de la guardia full fusión, un cañón tormenta, una stormtalon y una escuadra táctica en rhino con un fusión. El bibliotecario eligió biomancia como disciplina psíquica (por eso de ir reforzando las unidades más importantes) y en reserva se quedaron la abejita y la cápsula.

Nos toco jugar la misión de regenerar hasta tres objetivos (ocultos) a principio de turno turno para la parte de vórtice y el de tomar cinco objetivos en lo que respecta a guerra eterna. El despliegue era en diagonal, lo que, unido a que tenía unos peñascos bastante grandotes en mi esquina, no me dejaba demasiado espacio para poner mis tropas en juego.

Colocamos los objetivos y yo volví a hacer el burro (si es que no aprendo…). Aunque esta vez tuve la medio lucidez de no dejar ninguno en mi lado, los que coloqué en el centro estaban demasiado dispersos longitudinalmente y metidos en elementos de escenografía. Teniendo en cuenta que los principales candidatos a tomarlos al final de la partida serían los LR, no es que fuese muy inteligente ponerlos dentro de sitios que me podían dejar empantanados los vehículos. En fin… corramos un tupido/estúpido velo. Ramón colocó los suyos de forma un poco más conservadora, tirando hacia el centro de la mesa pero con algunos más retrasados hacia su zona de despliegue. Estaba claro que me iba a tocar ir a por él; lo que no sabía era cómo.

Ramón ganó la tirada para empezar a desplegar y jugar (eso iba a doler). Creó cerca del centro un bloque fuerte con sus centuriones y biblio escoltados por el LR con los martilleros. En la parte trasera el cañón tormenta en unos peñascos y en el flanco el rhino. Los exploradores se infiltraron en unas ruinas enormes situadas en el centro de la mesa. Yo dejé en las reservas la unidad pequeña de interceptores con el fin de retrasar su entrada lo máximo posible, esconderlos tras los peñascos de mi zona de despliegue y usar el movimiento de teleportación para robar bocatas en el turno cinco. Como no iba a empezar yo deje el resto (dos LR y dos DK) arrinconados y pegados a un borde y a los peñascos de la esquina para minimizar el daño que me podía infligir en el primer turno. La idea era que los centus no quedasen a distancia de disparo aunque se moviesen y la cápsula de desembarco no se quedase en mi retaguardia consiguiendo rompelíneas al final y con los veteranos dando por saco y obligándome a retroceder toda la partida. Ahora tocaba aguantar el chaparrón.

La cápsula cayo por delante de mis tropas, los veteranos salieron y, usando las tácticas de capítulo de repetir los unos en disparo, se llevaron por delante mi LR láser. Así, sin vaselina ni nada. Adiós a mis esperanzas de ralentizar a los martilleros quitándolos del LR marine. El resto del ejército avanzó un poco y disparó con lo que pudo. Al final del primer turno ya estaba sin un LR, la escuadra de dentro solo con dos termis vivos y un servoterror con dos heridas. Y todo eso sin moverme. Ufff!

Creo que la elección del objetivo de los fusiones de Ramón fue perfecta. Dejándome sin el phobos no tenía casi herramientas para dejar sin el LR a sus martilleros. Esto significaba que esos bestias ahora tendrían la movilidad suficiente para defender a los centuriones aunque intentase asaltarles con los servoterrores por el lado más alejado de los termis. Con los gravs perfectamente escoltados, sin capacidad de disparo a larga distancia y con un area de exclusión enorme creada por las 24 UM de los centuriones tenía casi dos tercios de la mesa vedados.

Creo que que mi error principal en esta partida fue no darme cuenta en este momento que ya no tenía nada que hacer contra su bloque principal. Lo que tenía que haber hecho a partir de este momento era reusar el flanco del tablero donde estaban sus unidades duras y escaparme por un lateral eliminando unidades accesorias, rascando puntos de vortice y robando bocatas en el último turno. Pero me di cuenta tarde. Aunque luego puse en práctica esto a partir del turno tres en adelante, mi segundo turno lo pase demasiado ceñido a mi plan inicial de avanzar y matar y claramente me equivoqué. Me supuso la pérdida de más tropas y, cuando me quise dar cuenta, estaba huyendo y escondiéndome con cuatro gatos que me quedaban y que ya no eran suficientes para hacer nada más que escapar. Ramón tenía la partida ganada en el segundo turno. En el primero mató lo que tenía que matar sin oposición por mi parte y en el segundo volcó la partida a su favor por pasarme de temerario.

En vórtice estuvo campando a sus anchas durante toda la batalla y en guerra eterna al final conseguí disputarle algunos objetivos con las migajas que quedaban de mi ejército. Al menos en la segunda misión la diferencia no fue tan abrumadora… Hai que consolarse con eso xD. Creo que el resultado habría sido más favorable en la parte de guerra eterna (y quizás un pelín en la de vórtice) si llego a reconocer antes que no podía ganar esa partida y hubiese huído cuando tenía que huír. Al final el resultado fue una amplísima victoria a favor de mi amigo. 32-8?? No se, no lo recuerdo. Solo sé que fue una buena goleada a su favor.

Qué aprendí de esta partida:

– Que jugar una lista como esta (bastante extrema) puede ser muy buena en unas condiciones y muy mala en otras. Ejercitos antimasilla tiene un handicap inicial contra ti pero otros con armas grav, unidades móviles o abundancia de fp bajo pueden ser casi imbatibles. Es bastante frustrante pero es lo que hay.

– Que jugar un water warrior no significa ir para delante como un orko. Hay que adaptarse a cada rival y si en una situación es mejor escapar como una alimaña se reúsa el combate y ya está. No queda muy glorioso para un caballero gris pero aquí no estamos hablando de trasfondo. Entendí por las malas lo que Rauko comentaba entre la diferencia entre “jugar a matar” y “jugar a ganar”.


Siendo sincero, he de decir que cuando nos fuimos a comer (dejando la partida en la mitad más o menos) estaba bastante abatido. No me veía nada cómodo con esta lista y tenía la cabeza demasiado colapsada como para darme cuenta de qué errores había cometido. Incluso ya me estaba arrepintiendo de haberme apuntado a un GT con una lista que todavía no domino. La verdad es que estar escribiendo esta crónica ahora, además de esperar que os mantenga un rato entretenidos, me está siendo útil para recopilar errores y darme cuenta de donde metí más la pata. Creo que es lo más bonito de este juego: perder y sacarle tanto o más provecho que a una victoria.

ROUND 3

En la última partida del día me toco de nuevo contra Lobos Espaciales. Me ha parecido raro que nadie prepare listas para el GT con una wolfstar de por medio pero bueno… tanto mejor para mi, que me libré de una tercera paliza xD. En esta ocasión mi rival era Dani, un chico de Coruña contra el que no jugaba (ni veía) desde hacía un porrón de años en mis tiempos de Fantasy, así que fue un gustazo poder volver a cruzar dados con él después de tantísimo tiempo.

Su lista llevaba tres cápsulas: una con una unidad de cazadores grises con llamas, una con Murderfang y otra con un venerable con escudo y hacha. Por otro lado había un par de razorbacks con unidades pequeñas con llamas, una unidad de colmillos largos con lasers y una unidad de retros encabezada por un señor lobo en montura de trueno tanqueando. La verdad es que la lista me llamó bastante la atención porque no esperaba ese patrón a estas alturas de séptima. De hecho utilizaba muy poquitos CAPS. Supongo que estoy más acostumbrado a ver que la gente afile hasta el extremo (un servidor incluido) y ya hasta es raro que alguien prepare algo trasfondístico o variado.

Jugamos la de tantos objetivos tácticos como número de turnos llevamos en lo que respecta a vórtice y, en lo tocante a guerra eterna, a aniquilación. El despliegue se hacía en cuadrantes. Tuve suerte en las tiradas y me toco tanto escoger cuadrante como empezar. Intenté que Dani se quedase con el cuadrante con menos escenografía y empecé yo. En esta partida corregí un poco los defectos de las anteriores: puse los objetivos algo más juntos, en la parte central de la mesa y avancé con el ejercito como un conjunto. Seguí metiendo la pata al poner algunos en escenografía de area exponiendo mis vehículos a una inmobilización, así que tampoco lo hice brillante, todo hay que decirlo.

Es importante decir que, al contrario que en la segunda partida, en esta ocasión tenía como bazas a mi favor que mi rival no contaba con blindajes fuertes ni con un número alto de armas de fp bajo así que partía con un handicap grande en su contra. El jugar a aniquilación, contar con muchas más unidades que yo y algunas muy pequeñas suponía un factor determinante para la partida.

Aprovechándome de todo esto tiré p’alante como los de Alicante con mirada de furia y pisando los objetivos de vórtice que quedaban más a mano, empezando a conseguir killpoints por los vehículos de transporte y las unidades pequeñas. Lo que más miedo de daba de lo que Dani puso en mesa era el señor lobo y los dreads en capsula. El primero lo conseguí lidiar a base de desafios con un servoterror (menos mal que no tiene sargentos) y los segundos, aprovechándome de su lentitud, los estuve esquivando hasta los últimos turnos donde les pude dedicar la escasa potencia de fuego de la que disponía cayendo el venerable a base de hullpoints y Murderfang por un fusionazo.

La partida acabó con un resultado muy favorable para mi que me dejó por la mitad de la clasificación a pesar de los desastres anteriores. De todos modos, vi la batalla demasiado condicionada a las listas que llevábamos ambos. Probablemente con una lista menos extrema la partida habría sido más reñida y más divertida para ambos. Habrá más ocasiones.


Y hasta aquí llega este torneo. Lo que queda ya son las entregas de premios de rigor, despedirnos y acordar volver a encontrarnos el día siete en Compostela.

Esperemos que en esa ocasión pueda poner en práctica lo aprendido con algo más de eficiencia y poder hacer una crónica de la que me sienta algo más orgulloso. Ya os contaré 😉

Saludos y seises!

Share

Puede que también te interese...

5 Respuestas

  1. Abdziel Abdziel dice:

    La verdad que el emparejamiento de la segunda partida era algo complicada. La parte positiva de las Cápsulas es que dependen del mismo turno que bajan para causar daño (aunque gracias a poder hacer un movimiento de desembarco de 6UMs, es difícil que fallen su dispersión lo suficiente como para no amenazarte. En tu caso, tenían un 73% de posibilidades de hacerte explotar el LR (algo más para dejarlo inmovilizado). Si hubieran tenido cobertura tus LRs (de 5+ al menos)… hubiera sido algo aproximado al 50% que ya es un porcentaje más esperanzador.

    No tenemos nada que pueda ayudarnos contra cápsulas excepto meter a Torquemada y una escuadra seleccionada de Serviplasmas. Es la mejor manera de lidiar con ellos y evitar ese primer turno complicado.

    De todas formas, lo más remarcable de esa 2ª partida era, como bien comentas al final, era que tu situación requería de haber jugado mucho más cauto. Si bien, no podías haber hecho mucho más para que te reventaran el LR; sí podías haber sacado mayor provecho del despliegue de tu enemigo y retrasar los combates tanto como pudieras hasta lograr cierta ventaja.

    Ahora, y hablando un poco de trasfondo. No pienses siquiera que es o no “glorioso” para los Caballeros Grises. De hecho, si algo son estos guerreros, es que son completamente pragmáticos hasta el punto de que harán lo que tenga que hacer para cumplir con su sagrada misión. El orgullo déjaselo a un Puño Imperial. Y deja la gloria para un Ultramarine. Un Caballero Gris debe quedarse con la victoria… ni más ni menos. ;p

    • Kudrim Kudrim dice:

      Quizas hubiese sido buena idea desplegar los servoterrores delante de los LRs. Así les habrían dado la cobertura que necesitaban. A fin de cuentas ellos ya tienen su TSI de 5+ y no les habría supuesto ninguna desventaja el hacer de escudos. Es una buena corrección, compañero 🙂
      El tema de trasfondo es una batalla perdida con la gente con la que juego. En el GT los arbitros casi me descalifican para huír con un portal del infinito en lugar de lanzarme a la carga con un biblio y dos termis contra diez garras con Ulric xD Ya os contaré la batallita en un análisis del torneo 😉

      • Abdziel Abdziel dice:

        Si hubieras empezado tú, habría sido mejor con posibilidad de tener DKs con TSI4+ y LRs con Descargadores de Humo activos. Pero bueno… es lo que hay.

        Y lo otro será coña, no?? XDDD… El trasfondo es una parte intrínseca de un ejército (no algo con lo que juegas, dicho sea de paso). Pero a ver si resulta que te tienes que inmolar en vez de buscar arañar PVs XDDD

        • Kudrim Kudrim dice:

          Si, hombre, estábamos de broma! Y quedaría todo lo deshonroso que ellos quisieran pero me valio librarme de perder tres puntos (señor de la guerra, biblio y termis) y pasar a ganar yo uno (rompelineas), asi que puedo asumir la vergüenza xD

  1. 13 Febrero, 2015

    […] buenas, así que no voy a aburrir a nadie sobre la forma de usarla. Hay info sobre ella aquí y aquí, así que vamos al […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload the CAPTCHA.